Sí iría al estadio

Sí iría al estadio

Ante la polémica surgida en León por el traslado  del Conservatorio de León al estadio de fútbol quiero dar mi voto positivo a dicha propuesta.

Lo hago en nombre de un “nuevo estadio” en el que quede cerrado por una preciosa cúpula que permita poder dividir lo que sería el antiguo terreno de juego en tres enormes salas de usos múltiples en los que poder realizar ensayos de orquestas, de la Asociación de Escuelas Municipales de Música de León, la Banda de Música Juventudes Musicales-Universidad de León…

Lo hago en nombre de no sólo aprovechar el ala este del estadio para las clases (que serían pioneras y modernas en cuanto a amplitud, comodidad, insonorización…) sino de aprovechar el ala oeste, el norte y el sur para poder instaurar en León el Grado Superior y así poder ser referente musical y dar salida a cientos y miles de jóvenes, que no tienen minas u otras industrias en las que trabajar, y para entretener a los jubilados y funcionarios que sustentan nuestra economía leonesa.

Lo hago en nombre del fútbol, que con un pequeño lavado de cara podría regresar al Área Deportiva de Puente Castro,  y así llenar el estadio domingo a domingo.

Lo hago, finalmente, en nombre de recuperar los márgenes del río Bernesga y que se ilumine debidamente, así como no permita que las meretrices realicen “su trabajo” en las inmediaciones del Nuevo Conservatorio Superior de Música de León.

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Seres humanos y personas

Durante unas semanas he estado enfrascado en  “¿Qué es la dignidad humana?” de Francesc Torralba, cuya lectura y reflexión recomiendo en su recorrido por ideas y pensamientos de diversos autores, partiendo de Peter Singer, Hugo Tristram Engelhardt y John Harris. Estas son algunas de mis conclusiones.

El ser humano participa de su condición desde la unión y fecundación, desde la mera biología, y culmina su existencia con la muerte, la finitud biológica del ser. El ser humano está sujeto a pulsiones, puede tener alteraciones genéticas, disfunciones orgánicas, ser más alto, más bajo… pero posee la misma dignidad sea cual fuere su estado. En cuanto ser humano puede realizar cualquier tipo de acto, y por ello será valorado como tal.

El concepto de persona viene dado, es adquirido, está “vivo” y evoluciona. Etimológicamente proviene del mundo griego, de la tragedia, en la que los protagonistas se ponían una máscara para interpretar a los personajes.

La persona vive en una comunidad que es quien establece los rasgos que definen lo que se entiende por persona. Existe, pues, un lenguaje que define y delimita las características propias de la persona, que como decía más arriba, no es estática en su definición sino que fluctúa y cambia.

Tenemos a la persona inserta en una comunidad y partícipe de un lenguaje, una persona que se relaciona con los otros y esto genera pensamiento, acción, trabajo, goce, disfrute… En esta “fortaleza” de persona se encuentra también su debilidad puesto que el status de persona se puede perder por diferentes razones, unas biológicas y otras éticas con respecto a la comunidad.

Un ejemplo de esa pérdida de dignidad como persona la tenemos recientemente en Rodrigo Rato o José Manuel Soria. En su favor podemos decir que todavía han de ser considerados como seres humanos.